miércoles, 22 de abril de 2009

Recetas para implantar un nuevo sistema o cómo hervir una rana


La parábola de la rana y el agua hirviendo es un cuento muy común que nos transmitieron nuestros padres y maestros.
En primera instancia se coloca una rana viva dentro de un tobo de agua fría. La rana, aunque se siente medio apretadita se mueve dentro del tobo y se siente cómoda.
Si esta misma rana después se tira la rana en un tobo con agua hirviendo. La rana percibe que está pasando algo y entonces patalea y brinca tratando de salvar su pellejo. Generalmente tratan de saltar hacia afuera del tobo y salvarse, aunque con una que otra quemadura.
Ahora bien, si esa misma ranita se coloca dentro del tobo de agua fría, y se coloca el tobo encima de la cocina o un fuego encendido para de esta manera lentamente ir calentando el agua., se logra un aumento gradual del agua, la rana que posee un alto grado de adaptabilidad lo va tolerando poco a poco y se va adaptando sin tomar medidas contra la crisis que se le viene encima.
Fíjense bien, aunque en todo momento la ranita tiene la posibilidad de salta hacia afuera, lo aplaza y aplaza esperando que las cosas mejoren, hasta que llega a un punto en el cual se encuentra debilitada, ya no le quedan energías para saltar, patalear, protestar y muere hervida.
Esto es cuando en un sistema, la adaptación no va acompañada por una oportuna toma de conciencia que permita detectar a tiempo las fatalidades. En el caso de la rana, la pregunta es cuánto debería haber sido el cambio en un determinado plazo, para que la criatura se hubiera dado cuenta de lo que ocurría.
Hay en este clásico experimento una importante lección de liderazgo.
A través de la historia, los grandes líderes fueron aquellos que supieron “leer” lo que estaba pasando, y a tiempo lograron movilizar a la gente.
Sin duda una de las grandes paradojas del liderazgo, es poder actuar y, a la vez, tomar la distancia necesaria para darse cuenta de la realidad. Constituye en efecto una de las más importantes disyuntivas que a todo líder, hoy más que nunca, le toca sortear.
Seremos capaces de prever cuando llega el desenlace fatal???? Es que tenemos lideres que puedan "leer" la situación y entender la realidad de nuestra nación??? Será que el agua no está calentándose lo suficiente sino que nosotros estamos analizando mal la situación. ¿Quién es el equivocado?

2 comentarios:

  1. En general, creo que con respecto a los políticos, somos autenticas ranitas...
    Cuando nos queremos dar cuenta tenemos la crisis encima, y ahora...¡Que hacemos?
    Besos y salud

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  2. Franco De vita cantó: "juro que eso ya lo había vivido", es decir, aqui en Venezuela, es justo lo que ocurre.

    Casi que al leer tu articulo me dije "me pareció ver a un lindo gatito".

    Somos ranas sancochadas.

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